Trucos para ser más organizado

Para evitarlo, o, al menos, tratar de ser menos desordenados, existen un total de 10 tips que nos podrían ayudar. Pues si bien podemos estar acostumbrados a ello, siempre el buscar cosas necesarias que no encontramos, nos quita un tiempo muy valioso a destinar en otras tareas más importantes:
  1. Con todo lo que tengas, sería buena idea comenzar a definir un lugar para cada cosa, incluso pudiendo etiquetarlas, de tal manera que se nos hará más fácil recordar luego donde lo hemos dejado. Después, cuando lo hayas utilizado, colocarla nuevamente en el lugar previamente designado.
  2. Si tanto tu vida, como tu hogar y tu lugar de trabajo, los tienes realmente desordenados, lo menos que podemos hacer en estos casos -al darnos cuenta- es el de estresarnos pensando qué podemos hacer y hacerlo en sí todo deprisa, porque nos agobiaremos. Lo mejor en estos casos es empezar poco a poco, comenzando con una pequeña porción, e ir colocando todo en su sitio, detenidamente y con cierta tranquilidad.
  3. Crear rutinas, aunque se pueda llegar a pensar lo contrario, es una de las mejores maneras para ser más organizados, haciendo de una rutina un hábito, y de esta forma mantener más en orden lo que hacemos y nuestra vida, hasta que el desorden desaparezca.
  4. Limpiar a medida que progresamos es otra buena opción, y un gran hábito. Por ejemplo, si hemos ensuciado unos platos al comer, lavarlos de inmediato, evitando así que se amontonen, o limpiar el baño cada vez que sea ensuciado.
  5. Utiliza un documento o alguna nota para mantener en orden el listado de cosas que usamos habitualmente, y el lugar donde lo encontraremos.
  6. Cuando utilicemos algo, sea lo que sea, muchas son las personas que lo colocan en un determinado lugar, pensando que luego será más cómodo llevarlo a su zona original. Empero, en este caso la recomendación es hacerlo al instante, evitando dejar para después lo que en realidad deberíamos hacer en ese instante, pues luego no nos olvidaremos de ello.
  7. En lugar de tener papeles, facturas, o documentos por todas partes, una buena opción es la de tener un archivador, o una cajonera que nos sirva para ir almacenando la documentación en carpetas. La denominada como “bandeja de entrada” es una de las mejores, colocándola preferentemente en nuestro escritorio o lugar de trabajo.
    Evitaremos con esto que los papeles se vayan amontonando poco a poco en nuestra mesa, hasta que la convirtamos en un verdadero caos.
  8. Si tu sistema de archivos es demasiado complicado, tener a mano una lista de registro puede llegar a ser muy útil, en especial cuando no lo utilizamos precisamente por no habernos parado antes a organizarlo detenidamente.
  9. Un calendario es otra opción muy buena, para incluir tareas importantes pendientes, cuestiones diversas personales, aquello que tengamos que hacer en un futuro… es muy útil si lo usamos con toda la familia.
  10. Al igual que cualquier persona, seguro que tienes una larga lista de tareas pendientes por hacer. Incluirlas en un sencillo sistema de organización nos ayudará no sólo a no olvidarnos, sino a llevarlas a cabo de una manera simple y organizada.

¿Qué culpa tendrán ellos?

El feminismo es un movimiento, comprensible por un lado, pero peligroso por otro.

El sufrimiento de la mujer arrastrado por tantos años de historia de humillaciones, vejaciones y abusos se ha convertido en todo un movimiento energético preocupante, y es preocupante por su naturaleza hostil e irabunda insertada en el ADN generación tras generación.

He podido comprobar con mi hija que no es necesario tener experiencias vividas para sentir ya la más profunda indignación feminista, lo vive, lo siente y lo sufre con la misma intensidad de alguien que haya vivido etapas de abusos o maltrato. Ni siquiera es necesaria, hablo otra vez por experiencia, la presencia de un hombre machista o dictador en casa para sentir ya por las venas el dolor colectivo femenino.

La mujer está atada a su aspecto físico, ¿Por qué? porque desde hace miles de años hemos aprendido que el hombre que quieres se fija en otras mujeres, que además su necesidad sexual jamás es saciada y que, siempre preferirá a la más joven. Venimos compitiendo entre nosotras, escupiéndonos algún rumor que merme la atención de la otra o haciéndonos todo tipo de intervenciones y sufrimientos físicos para un único fin: conservar a tu hombre.

Ahora, parémonos a pensar un momento en ellos. ¿Qué culpa tendrán? Si el hombre no tuviera "distorsinado" su instinto sexual, la raza humana se extinguiría y ahora, si queremos ser malas, podemos decir que son tan simples que han debido retocarles hormónicamente para la procreación. Pensándolo friamente, esta "anomalía" lleva al genero masculino a tremendas atrocidades ya conocidad por todos; violaciones, deshonras, violencia, profanación, traición... son esclavos, al fin y al cabo, llevar esta carga es sin duda un reto para ellos. Bastante tienen ya.

Ahora, en la actualidad, en un momento histórico para la mujer donde la vemos llegar cada vez más (aún falta mucho) a puestos de poder es cuando es igual de peligroso el dolor colectivo femenino que el instinto sexual masculino. La ira que desencadena, la irracionalidad de este dolor tan intenso puede hacer que perdamos eso tan bonito que nos caracteriza: la bondad, el sentido de la justicia, el don de convertir, transmutar y transformar nuestro entorno, la entereza y la formalidad de nuestra verdadera esencia.

El dolor colectivo de la mujer es toda una entidad energética a tener muy en cuenta y por nuestros propios valores, merece la pena de tener en nuestra conciencia y combatir.


La mujer nace de esta guisa, atrapada por millones de larvas de dolor colectivo femenino. TENEMOS QUE DESPERTAR! para gestionar nuestra llegada al poder con un poco más de cordura. 

PODEMOS!  

movimiento de la nueva era?

Y ahora llega a mí en mis investigaciónes, buscando a una autora de libros en Google, el Movimiento de la Nueva Era.

Aquí os dejo un enlace de lo que he encontrado. Es bastante evidente de que es muy susceptible de amigos y enemigos, lo que me aleja mucho de identificarme.

La nueva Era